miércoles, 14 de junio de 2017

Caballas en escabeche al estilo tradicional

Este plato es la sencillez personificada y con un gran sabor que no debemos perder de vista. No se quién se lleva el protagonismo, si la caballa o el escabeche, lo cierto es que con este humilde y sabrosísimo pescado, tenemos un plato de auténtico lujo al alcance de todos los bolsillos. Lo tiene todo: bueno, bonito y barato, además de muy saludable y excelente conservación. Las caballas están en su mejor momento y es un plato ideal para el calor que se avecina.
Es conveniente pedir al pescadero que saque los filetes sin la espina central...lo demás es fácil y queda excelente.




Ingredientes:

  • 4 caballas bien frescas
  • Harina común de trigo (para celiacos de garbanzo o arroz)
  • 1 vaso de Aceite de Oliva Virgen Extra 
  • 1/2 vaso de vinagre de vino tinto 
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 cabeza de ajos
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla grande (opcional)
  • 2 hojas de laurel
  • 1 ramita de Romero
  • 1- 2 clavos
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • Sal
*El tamaño del vaso es de los de agua, es decir, un vaso grande.

1 . Preparar las caballas sacando los lomos.
Poner sal y enharinar.
Echar el vaso de aceite en una sartén y freír los lomos de caballa.
Apartar en un recipiente de cristal mas bien hondo.

2 . Rehogar en ese mismo aceite (colado), la zanahoria a rodajitas, los ajos con piel y cortados a lo largo y  la cebolla si es que has decidido ponerla.
Agregar el vinagre, el vino y las especias. Poner algo de sal.
Hervir un poco a fuego lento y comprobar que la zanahoria este al dente por lo menos. Probar y rectificar de sal. 

3 . Echar el escabeche encima de las caballas y dejar reposar hasta la hora de servir. 
Si lo haces por la mañana por la noche está de fábula, y si es de un día para otro aún mejor.
De todas formas se conserva varios días en la nevera siempre que el pescado esté cubierto por el escabeche. 


















Con cebolla también riquísimas.
La caballa es un pescado azul, es decir tiene más de 5% de materia grasa, y es fuente de proteínas saludables.
*Contiene ácidos grasos Omega 3 que reducen el riesgo de complicaciones vasculares.
*Vitaminas A, C, B1, B2, B3, B6, B12, D y E.
*Minerales esenciales como Calcio, Hierro y Magnesio entre otros.
Muy beneficiosas para el metabolismo y el correcto funcionamiento de las células.



lunes, 5 de junio de 2017

Albóndigas guisadas con garbanzos

Estas albóndigas son de carne, mitad ibérico mitad pollo, no van fritas sino cocidas lo que hace que el plato sea mas ligero y el caldo tenga un rico sabor. En resumidas cuentas un potaje de albóndigas y garbanzos para chuparse los dedos. Me gusta este tipo de comidas familiares y saludables, sencillas y sin tirar la casa por la ventana.
No siempre le pongo acelgas, eso depende del gusto de quién se lo va a comer, así que solo con una patata y los garbanzos sale de lujo y, claro, sin olvidarnos del refrito que le da el punto definitivo. Utilicé garbanzos ya cocidos por aquello de que tenía prisa.

Ingredientes.
Para las albóndigas:
  • 350 g carne picada 
  • 1 cebolla mediana
  • 2-3 dientes de ajo
  • 1 huevo crudo
  • 1 rebanada de pan
  • Perejil
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Para el refrito:
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
Acompañamiento para el guiso:

  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • 1 patata
  • 2 pencas de acelga u otra verdura u hortaliza de tu gusto (opcional)

1 . Preparar las albóndigas a la manera tradicional.
Picar muy fino, o triturar, la cebolla, los dientes de ajo, el perejil y el pan y lo agregamos a la carne. También agregamos el huevo crudo, sal y pimienta. Con esto es mas que suficiente.
Formar las albóndigas y cocer en una olla con agua hirviendo y un poco de sal mas un chorrito de aceite. Las albóndigas se cuecen a la vez que la patata y la verdura de tu gusto (o sin verdura). Las albóndigas no se deshacen, quedan perfectas y como verás no van rebozadas en harina.
Añadir la patata troceada y las acelgas si es tu opción. Recuerda que se hacen a la vez de las albóndigas y quedan estupendas.
2 . Hacer el refrito mientras cuece lo anterior.
Poner en una sartén 3-4 cucharadas de aceite y freír la cebolla y los ajos picados muy finos.
Agregar el tomate pelado y cortado a rodajitas. Algo de sal. Una vez bien hecho se añade el pimentón y remover de inmediato para que no se pase.
Agregar a la olla. Mover la olla para integrar todo. Probar de sal.

3 . Incorporamos por último los garbanzos cocidos y dejamos hervir todo 5 minutos. Mejor no muy caldoso ¡Terminado!
¡Listo!
*Se puede hacer con caldo en vez de agua o incorporar calditos en pastilla al agua.
*Si te gusta el laurel no dudes en usarlo.


miércoles, 10 de mayo de 2017

Plum cake de manzanas y nueces

Este bizcocho es de lo mas agradecido, se hace con poco y su sabor es intenso y muy aromático porque lleva algo de canela y limón, la manzana que le aporta jugosidad y las nueces que le da el punto crujiente. Verlo crecer en el horno, empujando las manzanas, es un espectáculo. ¡Riquisimo!







Ingredientes:
  • 200 g de harina (para celiacos quinua)
  • 1 sobre de flanín El Niño (no apto para celiacos)
  • 100 g de azúcar moreno
  • 3 huevos L (a temperatura ambiente)
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla 
  • 50 ml de licor o vino dulce ( a veces le pongo licor de café)
  • 10 g de levadura Royal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 50 g de nueces
  • 1 manzana
  • Ralladura de 1 limón (solo la parte amarilla)
  • 1 cucharadita de canela
  • Pizca de sal
1. Separar las claras de las yemas.
Montar las claras a punto de nieve muy fuerte con una pizca de sal. Yo usé varillas eléctricas. Procura que no tengan nada de yema porque no montarían bien. Dejar en espera.
Batir las yemas con el azúcar moreno. No hace falta lavar las varillas de haber montado las claras.
2 . Incorporar (al bol de las yemas) la harina tamizada junto con la levadura, el bicarbonato y el flanín.
Remover la harina con ayuda de una espátula de goma. Queda muy espesa de momento.
Añadir el aceite, el licor, la ralladura de limón y la mantequilla ablandada. Mezclar bien.
Por último agregar las claras montadas y la canela.
Integrar todo suavemente.


3 . Untar un molde alargado con aceite de girasol y echar la mitad de la masa aproximadamente.
Poner media manzana fileteada y la mitad de las nueces. Dejar algo de espacio para que la masa suba de manera mas uniforme, si no saldrá por donde pueda, tal es su fuerza.
Incorporar encima el resto de la masa y la otra mitad de manzanas y nueces. Como pinchadas, por la parte fina, para que la masa suba mas libre.
Espolvorear con azúcar moreno.
Meter al horno precalentado a 170º, calor arriba y abajo sin aire. No poner abajo del todo.
Hornear 45 minutos, pinchar a los 40 minutos para ver si está cocido.
Desmoldar y dejar enfriar encima de una rejilla. 
Cortar cuando esté frío del todo.

¡Listo!

*A veces le pongo un poco de jengibre y le da un toque especial.
*La mantequilla aporta un extra de jugosidad.
*Esta receta está inspirada en un plum cake de pasas de Josean MG, pero yo le he puesto otra cantidades y he añadido otros ingredientes como el flanín y el jengibre. Tambien sustituyo la mantequilla por Aceite de Oliva Virgen Extra y las pasas por nueces en mas cantidad. Tambien es distinto el proceso pero en conjunto me gustó mucho ese plum Cake.
*La proporción de harina/ huevo  para los plum cake suele ser de 80 g / 1 huevo, en este caso he incluido harina mas flanín. Funciona.

martes, 2 de mayo de 2017

Buñuelos de calabacín y gambas (tortillitas)

Estos buñuelos o tortillitas son adictivos, están de vicio, crujientes por fuera y esponjosos por dentro y la mezcla de sabores todo un acierto. A veces también los hago sin gambas y añado mas calabacín a la mezcla, pero las gambas aportan su excelente sabor y no quiero perdermelo. Resulta un bocado exquisito.



Ingredientes:
  • 250 g de calabacín muy picado
  • 100- 150 g de gambas crudas peladas y picadas
  • 200 g de harina
  • 1/2 cucharadita de levadura  (8 gr)
  • 1 vaso de agua (aproximadamente)
  • 1/2 cebolla fresca
  • 3 dientes de ajo
  • 1 huevo
  • Perejil
  • Sal 
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
1 . Pelar las gambas. 
Quitar la piel parcialmente a los calabacines. A mi me gusta quitarle la piel a tiras y no pelarlos del todo.
Picar los dos ingredientes muy menuditos así como la cebolla, los ajos y el perejil.
Unir estos ingredientes en un solo bol.

2 . Añadir la harina junto con la levadura y el vaso de agua, de momento no entero porque la masa debe quedar espesa. Poner sal al gusto y algo de pimienta negra.
Remover con ayuda de una cuchara. Deben quedar espesas porque la yema y la clara, a punto de nieve, terminan de darle el punto.
Separar la clara de la yema del huevo.
Incorporar la yema a la masa. 
Montar la clara firme con una pizca de sal y agregarla también a la masa.
Remorver suavemente y comprobar el punto de sal.

3 . Freír en abundante aceite porque deben flotar.
Apartar sobre papel absorbente y servir.
¡Listos!

miércoles, 19 de abril de 2017

Judias blancas con atún fresco

Las legumbres son muy nutritivas y con poco tienes una comida muy buena. Son fuente de salud y sabor excelentes, combinan bien con aquello que mas te gusta, sea carne, pescado o marisco y además resultan baratas y fáciles de preparar. Lo único que las puede encarecer es el acompañamiento que elijamos.
 Estas judías blancas ( alubias, chícharos, fabes) van con atún, que a lo mejor no es demasiado corriente, pero resulta un plato donde ambos ingredientes se respetan y dan lo mejor de si mismos. 
Si no dispones de tiempo puedes utilizar judías de bote y listo.
Ingredientes:
  • 400 g de judías
  • 500 g de atún fresco en tacos o filetitos
  • 1 cebolla y media
  • 3 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1vasito de vino blanco o manzanilla
  • 1 hoja de laurel
  • Pimienta negra
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal
*Yo puse las judías blancas (sin remojar) a cocer con 1 hoja de laurel y 1/2 cebolla, en agua que las cubra. Cada vez que rompe el hervor se añade agua fría para "asustarlas", así se ponen tiernas sin perder la piel.
Si previamente se ponen en remojo (8-10 horas), se acorta el tiempo de cocción. La sal al final.

*Opcionalmente también le podemos añadir un majado con 1 diente de ajo pequeño y una pizca de comino, o de orégano. La hierba la eliges tú.

1 . Cocer las judías en una olla con agua fría que las cubra, laurel y media cebolla. Cuando estén tiernas apartar y reservar. Deben quedar con caldo pero no demasiado. Sal.
2 . Sellar o freír ligeramente los tacos de atún con aceite de oliva y algo de sal. Reservar.
3 . Rehogar, en ese mismo aceite, la cebolla, dos dientes de ajo y la zanahoria. Todo muy picado. Sal con moderación. Si tapamos con tapadera se ponen tiernas antes.
Añadir la cucharadita de pimentón, un poco de caldo de las judías, un chorreón de vino blanco y pimienta.
Hervir a fuego muy lento hasta que las zanahorias estén tiernas. Es cuestión de minutos. 
Opcionalmente también le podemos añadir un majado con 1 diente de ajo pequeño y una pizca de comino, o de orégano. La hierba la eliges tú. Esto le da un plus de sabor.
Agregar a esta cazuela las judías y el atún reservados, remover agarrando las asas de la cazuela con movimientos circulares para no romper las judías. Hervir 1 minuto para integrar los sabores y listo. 
¡Listo!



martes, 4 de abril de 2017

Torta de pascua con almendras y canela (sin huevo)

Una torta tradicional con mucho sabor y pocos ingredientes: harina con o sin gluten, aceite y leche. Las  almendras y canela van por encima no solo de adorno, sino para aportarle un rico sabor.
Es una torta, no un bizcocho, por lo cual el molde debe ser lo bastante amplio para que la masa quede muy extendida y el resultado sea una torta con poco grosor pero suave y esponjosa.
Esta receta es de mi amiga María Rubiales, una mujer con sabiduría que le gustan las cosas auténticas y sencillas para disfrutar de la vida. 
 Esta torta tiene como medida tipo un vaso, según el tamaño que elijas así saldrá de grande la torta.
Yo  la he hecho con distintas medidas: vaso tamaño de los de agua (200-250 ml) o pequeño (100 ml). 
La receta de la foto es con el vaso de 100 ml y salió buenísima.



Ingredientes:
  • 2 vasos de leche entera (o leche vegetal)
  • 1 y 1/2 vasos de azúcar
  • 2 vasos y 1/2 de harina
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 vaso de aceite
  • 1/2 sobre de levadura (1 cucharadita colmada=8-10 gr)
  • Cáscara de limón y ajonjolí, o anís en grano, para aromatizar el aceite
  • Ralladura de limón (opcional)
  • Almendras peladas
Para el vaso grande le pones un sobre de levadura y alarga el tiempo de horno. Solo hay que pinchar para saber si está hecha. Mejor utilizar un molde amplio, incluso la bandeja del horno cubierta de papel de hornear.

1 . Calentar el aceite y freír la cáscara de limón y el anís en grano para aromatizar el aceite. Dejar enfriar y colar.
2 . Mezclar en un bol la harina tamizada con la levadura, la canela y una pizca de sal.
Agregar la leche.
Batir todos ingredientes con batidora y una vez bien batidos agregar el aceite y batir un poco mas. Este es el momento de añadir la ralladura de limón (opcional).

Verter en un molde de 28 cm desmontable y forrado con papel de hornear. Se despegará facilmente la torta. 
Decorar con un puñado de almendras peladas  y meter en horno precalentado a 175º, calor arriba y abajo, 30 minutos. Comprueba que está hecha con un palillo, si no, deja 5 minutos más.
Sacar del horno y espolvorear con azúcar y canela y gratinar 3 minutos, con cuidado que no se pase. Queda así terminada.






















¡Listo!

viernes, 31 de marzo de 2017

Bizcocho básico muy esponjoso

Este bizcocho sale siempre bien y es muy fácil, además tiene un color que alimenta y una textura como de nube....bueno, quiero decir ligera y esponjosa... y muy aromático.
Está inspirado en los bizcochos "cuatro cuartos" de toda la vida y en una receta de Anna pero con las modificaciones a mi gusto. En tres pasos lo tienes listo y con truquillos que funcionan. El toque de color lo proporciona el sobre de Flanín "El Niño ", o Potax de la marca Maizena que añado a la harina, así como un ligero sabor a vainilla. Este truco lo aprendí hace muchos años porque se lo echaba a la masa de mis Roscos de naranja y comprobé que con el bizcocho se obtiene un magnífico resultado. 
Ingredientes:
  • 4 huevos (M a temperatura ambiente)
  • 200 g de harina con 1 sobre de Fanín "El Niño" (incluido en los 200 g, no aparte)
  • 1 cucharadita de levadura Royal (8-10 gramos como mucho, no más)
  • 150 g de azúcar 
  • Pizca de sal
  • Unas gotas de limón y ralladura sin la parte blanca
  • 60 ml de zumo de naranja y aceite de oliva virgen extra a partes iguales

Este es un vaso tamaño de los de agua con el zumo de naranja y el aceite de oliva, en total unos 60 ml.
La temperatura del horno es de 170º, calor arriba y abajo sin ventilador, así el bizcocho sube sin dorarse en exceso. 
Antes de empezar encendemos el horno y tenemos a mano los ingredientes.
Preparamos el molde (20-22 cm) con papel de hornear en la base y untado con aceite de girasol por todos lados con pinceladas hacia arriba . No le pongas harina porque frenaría la subida.
Recomiendo incorporar el flanín a la harina porque le da un sabor y color excelentes.

1 . Separamos las claras de las yemas.
2 . Montamos primero las claras con varillas eléctricas, le ponemos una pizca de sal, batimos un poco y agregamos unas gotas de zumo de limón. Seguimos batiendo y, cuando estén firmes, añadimos la mitad del azúcar y seguimos batiendo hasta que se haga el merengue. Un poco de paciencia.
Este paso es fundamental porque así el bizcocho sube mucho. Dejamos en espera.
Batimos las yemas junto con el resto del azúcar y el aceite con el zumo de naranja, usando las varillas de montar las claras. Debe doblar el volumen y quedar cremosa y blanquecina.
3 . Agregamos, la harina tamizada junto con el flanín y la levadura y mezclamos bien con movimientos envolventes. Queda una crema pastosa y consistente. Ahora es el momento de agregar la ralladura de limón si te gusta.
Incorporamos, a esa crema, el merengue poco a poco. La crema adquiere una maravillosa textura y un rico aroma.
Vertemos la crema en el molde y al horno 50 minutos, 170º, calor arriba y abajo sin ventilador. Posición media baja, mas o menos en el segundo riel del horno.
No abrimos el horno hasta pasados al menos 45 minutos y comprobamos con la mano la parte de arriba, sin pinchar, si está algo líquida le dejamos 5 minutos más, si está consistente lo podemos sacar. Tu conoces tu horno....
A mi me gusta dejarlo unos instantes en la puerta del horno y luego a la encimera hasta que se enfríe un poco y desmoldar sin problemas. Sale perfecto porque no se agarra, pero de todas formas comprueba si está despegado antes de desmoldar.
¡Listo!
Para hacer el bizcocho mas grande las proporciones son 50 g de harina por cada huevo y 15 ml de líquido por cada huevo (Anna). Yo no le hecho la misma cantidad de azúcar que de harina, a veces la mitad, pero no menos porque la textura no seria la misma. Si te gusta mas dulce, pero saludable, puedes incorporar estevia o un edulcorante de tu preferencia.
Dejo la dirección de Anna por si quereis visitarlo.    http://www.annarecetasfaciles.com/
El bizcocho "cuatro cuartos" es tradicional y siempre da ideas para los bizcochos aunque no sean exactammente iguales (Simone Ortega 1001 recetas de cocina).